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Cómo trabajar con un intérprete

By Admin on 23-Nov-13 21:40. Comments (5998)
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Si usted es paciente o médico, cliente o abogado, es muy probable que en algún momento use los servicios de un intérprete. Algunas ideas y consejos al respecto:

  1. “Intérprete” es quien convierte el diálogo hablado de una lengua a otra, “traductor” quien lo hace con textos escritos: dos oficios separados, dos destrezas bastante distintas (aunque hay profesionales que se desempeñan en ambos campos, a alto nivel).
  2. Utilice en lo posible, a un intérprete profesional, certificado por: Legal: La Suprema Corte de su estado (Certificado es el nivel más alto, Registrado significa que la persona no ha aprobado todos los examines necesarios), los Tribunales Federales ó NAJIT. Médico: IMIA, CCHI ó NBCMI. (La ATA certifica a traductores en particular.) Estas certificaciones conllevan un nivel de confiabilidad y profesionalismo importante. Además, pueden verificarse; representarse falsamente como certificado, constituye el delito de fraude.
  3. Es muy común usar a hijos o amigos bilingües como intérprete. En asuntos legales o médicos, particularmente, esto no es nada aconsejable. Hay demasiado en juego para dejar la cosa en manos de amateur. Además, hay asuntos que los hijos menores no deberían estar oyendo y tratando.
  4. No se siente muy natural, pero haga el esfuerzo de mirarle a los ojos a la persona con quien está hablando, de tratarlo directamente como “usted”—casi como si el intérprete no estuviese allí.  El intérprete es una parte fundamental de la interacción, pero en sí no es parte de la conversación. Por lo tanto, no le hable al intérprete, ni le diga, “Pregúntele a la doctora si…” El intérprete debe usar la primera persona, “Yo” (en inglés, I), salvo que, al hablar por sí mismo, debe usar la tercera persona: “El intérprete quiere aclarar…”
  5. En la interpretación, hay dos modalidades principales: la consecutiva y la simultánea.  En la consecutiva, un individuo habla, luego pausa y el intérprete interpreta lo que acaba de decir ese individuo. Si se está haciendo interpretación consecutiva, es importante que usted use frases cortas, para que el intérprete pueda ser lo más exacto posible. Si dice números, direcciones o fechas, trate de pronunciarlos despacio.  En la interpretación simultánea, se interpreta en “tiempo real” todo lo que se dice; un intérprete profesional capacitado puede mantener un ritmo igual a la persona o personas a quienes interpreta, con sólo 1 o 2 segundos de demora.
  6. La interpretación es una de las actividades más complejas que puede desarrollar el cerebro humano. La presión sobre el traductor es grande, especialmente en los campos legal y medico, y es mental y físicamente agotador. Respetar la necesidad de descansos por parte del intérprete, o, si el encuentro es largo, de los intérpretes, es importante no solamente por la salud del profesional, sino también para asegurar un nivel de trabajo lo más alto posible.
  7. Si duda de cómo se interpretó (tradujo) alguna palabra, pida amablemente que se repita.
  8. Si el intérprete toma una pausa para hacer una pregunta, o para aclarar alguna duda, no se asuste: esto es casi siempre una señal de profesionalidad.
  9. Si lo dicho por el intérprete es mucho más corto, o mucho más largo, que lo que dijo usted u otra persona, puede haber un problema. El intérprete no tiene que dar un resumen de lo dicho, ni tampoco embellecer ni agregar nada. No se trata de que el número de palabras sea exactamente igual, pero el largo y el nivel de detalle entre el enunciado original y la interpretación deben guarder una relación aproximada.

Pablo Julián Davis, PhD, CT, cuenta con más de 25 años de experiencia profesional en interpretación y traducción entre inglés y español. Como intérprete, es Certificado por la Suprema Corte de Tennessee y ha aprobado el examen escrito de las Cortes Federales. Desarrolla una labor variada, con especialización en lo legal y judicial, además del campo médico y otros. Le ha tocado interpretar a distinguidas personalidades a nivel mundial, entre ellas Rigoberta Menchú Tum (Premio Nobel de la Paz), la teóloga Ada María Isasi-Díaz, el periodista David Bacon, el escritor Julio Cortázar y otros.